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Las feministas denuncian la escalada en la represión de las protestas en México

En el contexto de la violenta represión de una manifestación feminista en Cancún, Debate invitó a tres activistas a analizar la tendencia a la criminalización de estas protestas en México

Las feministas denuncian la escalada en la represión de las protestas en México

Las feministas denuncian la escalada en la represión de las protestas en México

México – La protesta social es un elemento esencial para la existencia y consolidación de las sociedades democráticas, y el respeto a este derecho está consagrado en la legislación nacional e internacional. Sin embargo, en una retrospectiva histórica, la región de América Latina se caracteriza por la represión y la criminalización de esta práctica, especialmente a través de las recientes protestas feministas.

Según Amnistía Internacional, seis manifestaciones por los derechos de la mujer fueron reprimidas en México en 2020. La última tuvo lugar en Cancún, donde la policía de la ciudad abrió fuego contra las mujeres que protestaban contra el feminicidio del joven Alexis.

Para analizar los antecedentes del papel del estado como supresor de las protestas sociales, Debate invitó a tres expertos y activistas de derechos humanos de Chihuahua, Quintana Roo y Sinaloa a una mesa redonda sobre este tema.

La represión en Quintana Roo

Para Paola Alcázar, representante de la red feminista de Quintana Roo, los hechos violentos ocurridos en Cancún hace unos días le hacen perder la idea de realizar una manifestación que no implique violencia por parte del Estado.

dijo que este evento era particularmente grave para las mujeres de Quintana Roo, ya que no tenía precedentes en el estado y era un escenario que generalmente no se había producido en el país durante muchos años.

dejó claro que los eventos del 9 de noviembre fueron disparos deliberados a los participantes de la manifestación, no disparos al aire como decía la versión oficial del evento. Dijo que había manifestantes con heridas de golpes, balas y también de naturaleza sexual.

En cuanto a la manifestación en la que reclamaron justicia en el caso de la estudiante Alexis, siguen exigiendo que la investigación se realice con una perspectiva de género y que la joven no vuelva a ser víctima.

Paola Alcázar destacó que los compañeros de Alexis fueron abusados sexualmente por la policía durante la supresión de la protesta, que los amenazó y dijo: “Ahora sabrán lo que es manifestarse.

Según la activista y profesora, este feminicidio forma parte de una crisis de derechos humanos que se viene gestando en este estado desde hace tiempo: “No estamos al tanto de las investigaciones sobre las mujeres que nos faltan”, denunció.

Alcázar utilizó este medio para enviar un mensaje al gobierno de que no volverán a las mesas de negociación hasta que se realice una verdadera investigación sobre la violencia estatal en Cancún.

También se ha informado de que se ha atendido una de las peticiones de la organización, a saber, la dimisión del Secretario de Seguridad Pública de Quintana Roo, Alberto Capella, a quien consideran directamente responsable de los acontecimientos violentos de la manifestación.

Escalada de la represión

Según los organismos internacionales, los derechos a la libertad de expresión, de reunión pacífica y de asociación garantizan y protegen las diversas formas individuales y colectivas de expresión pública, la disidencia, las exigencias de respeto de los derechos sociales, culturales y ambientales y la afirmación de la identidad de los grupos históricamente discriminados.

En este contexto, Verónica Terrazas, activista y terapeuta originaria de Chihuahua, consideró que aunque había habido varios niveles de violencia, todas las manifestaciones habían estado acompañadas de un clima de represión por parte del Estado y que las represalias se habían llevado a cabo de manera violenta y confrontativa.

dijo que en Ciudad Juárez en septiembre hubo situaciones en las que la policía atacó a los manifestantes. Para ellos, una cuestión fundamental es tener una visión más amplia de cómo esta es la respuesta estructural del Estado para promover la defensa de los derechos de la mujer.

subrayó que lo ocurrido en Cancún no debe continuar, de lo contrario existe el riesgo de que estas prácticas violentas se repitan en todo el país.

Tendencia a criminalizar

Priscila Salas, portavoz y fundadora del colectivo “No te metas con nuestras hijas”, dijo que estas reacciones reflejan una tendencia por parte del Estado, que ven como un aumento de la violencia en la represión de las manifestaciones, especialmente de las mujeres.

dijo que inicialmente era un discurso de deslegitimación, de encapsulamiento, pero el 10 de septiembre, en un intento de demostrar por el colectivo del que es miembro, fueron detenidos arbitrariamente por más de siete patrullas y elementos motorizados en un intento de impedir este intento.

Salas informó que fueron interceptados y arrestados sin decirles por qué. Dijo que fueron conducidos a través de calles oscuras después de ser arrestados y se convirtieron en víctimas de insultos y tocamientos ofensivos, lo cual fue considerado violencia sexual. Por lo tanto, dijo, habían sido testigos del aumento de esta violencia por parte de la policía estatal y municipal.

señaló que es importante analizar lo que precede a estas represiones antes de tomar estas medidas y a las mujeres que defienden sus derechos humanos “antes de que empiecen a cazarnos a punta de pistola, antes de que observen las políticas estatales que legitiman este tipo de represión histórica y brutal que permanece en la historia colectiva de nuestra nación”, denunció.

Represión en México

Tania Reneaum, Directora Ejecutiva de Amnistía Internacional México, dijo en una entrevista para la revista Forbes que Quintana Roo es la sexta manifestación, junto con Sinaloa, Guanajuato, el estado de México, Chihuahua y la Ciudad de México, que será reprimida y llevada a cabo con un uso desproporcionado de la fuerza en México en 2020.

añadió que estos incidentes no deben repetirse en ninguna entidad en vista de las manifestaciones de mujeres que exigen justicia para otras mujeres y quieren vivir una vida libre de violencia y en paz.

De igual manera, Amnistía Internacional México anunció en sus redes sociales oficiales que Quintana Roo es otro estado que reprime las manifestaciones de las mujeres: “Exigimos que nos informe quién dio la orden de uso excesivo de la fuerza y de armas mortíferas, que anuncie la fuerza policial participante y que investigue y sancione estas violaciones a los derechos humanos”.

En un informe de la Corte Interamericana de Derechos Humanos se afirma que la protesta también desempeña un papel central en la defensa de la democracia y los derechos humanos; también se reconoce que en diversas circunstancias las protestas causan perturbaciones e interfieren en el desarrollo normal de otras actividades, pero esta situación no hace que estas expresiones sean ilegales per se.

Las organizaciones feministas han convocado una marcha nacional el 25 de noviembre, Día Internacional de la Violencia contra la Mujer

Criminalización de la protesta social

Según la definición del investigador costarricense Alejandro Alvarado, la criminalización de la protesta se entiende básicamente como un proceso que consiste en la aplicación de la represión física y de mecanismos legales y judiciales contra organizaciones o movimientos sociales como forma de control de la protesta social.

En el caso de la represión, suele estar vinculada a las acciones de los cuerpos de policía y militares o de las instituciones parapoliciales y paramilitares, que tienen una larga “tradición” en la región latinoamericana.

En este sentido, podría argumentarse que la represión consiste básicamente en el ejercicio de la violencia, especialmente la física, mediante la acción de los órganos armados, ya sean legales/formales/regulares o ilegales/informales/irregulares, dirigidos contra organizaciones y movimientos sociales que desafían en cierta medida el orden social recurriendo a mecanismos no institucionales.

Opresión en Quintana Roo