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El Senado aprueba la legalización general de la marihuana en México

El dictamen aprobado por el Senado de la República destaca la limitación de seis plantas de cannabis psicoactivas en el hogar de la persona que la consume, así como lo que se cosecha de ella debe permanecer en la misma casa

El Senado aprueba la legalización general de la marihuana en México

El Senado aprueba la legalización general de la marihuana en México

Ciudad de México – El jueves por la tarde, el pleno del Senado mexicano aprobó por 82 votos a favor, 18 en contra y 7 abstenciones la resolución de crear la Ley Federal para la Regulación del Cannabis y reformar la Ley General de Salud y la Ley Penal Federal que permite el uso recreativo de la marihuana en México.

Los senadores apoyaron la iniciativa, pero sólo quedan por discutir los artículos reservados para el uso legal de la cannabis en el país.

El fallo aprobado destaca la restricción a seis plantas de cannabis psicoactivas en el hogar de la persona que consume el cannabis y el hecho de que lo que se cosecha de ellas debe permanecer en la casa donde se encuentra la plantación.

La legislación ha estipulado que si varias personas, que deben ser mayores de edad, consumen marihuana en una misma casa, deben respetar el número de plantas autorizadas para efectos psicoactivos, que será de ocho por casa, y que lo que se coseche de ellas también debe permanecer en la casa donde se encuentra la plantación

Con este fin, se especifica la precisión con respecto al humo producido por los consumidores de cannabis y se ordena que tomen las medidas necesarias para evitar que otros inhalen el humo producido por quienes consumen cannabis.

Ciertas normas sobre la adquisición de marihuana deberían aplicarse también a quienes la consumen, por ejemplo, que deberían ir a los lugares autorizados para vender cannabis

La sentencia destaca el aumento de 5 a 28 gramos para la posesión de marihuana para uso personal, lo cual no es punible en el derecho penal si se cumple esta medida; sin embargo, aclara que de 28 a 200 gramos, la posesión de marihuana se clasifica como simple posesión y sólo se imponen sanciones o multas administrativas.

Pero en el caso de 201 gramos a 28 kilos de marihuana, se clasifica como posesión para el tráfico de drogas y a partir de 28 kilos como tráfico de drogas.

Es importante mencionar que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha ordenado al Congreso de la Unión que apruebe leyes antes del 15 de diciembre; por lo tanto, la policía debe ser actualizada inmediatamente. No podrán detener o castigar a las personas en posesión de hasta 28 gramos de marihuana.

La senadora Ana Lilia Rivera de Morena declaró que la legalización del cannabis forma parte del reconocimiento de un derecho humano, a saber, el libre desarrollo de la personalidad, que ve su eficacia socavada ante un sistema prohibicionista como el actual.

Por lo tanto, afirma que no se trata de una mera declaración de opinión, sino de un criterio compartido como facción en Morena con la autoridad judicial de la Federación, la cual, mediante la decisión de varios Amparos, llegó a tal conclusión que, por repetición, dio lugar a la jurisprudencia que declara inconstitucional la prohibición del cannabis contenida en la Ley General de Sanidad.

Lo anterior en el entendido de que regulación no es sinónimo de liberación absoluta de la planta y sus derivados o del mercado que los provee, sino de regulación de ciertos actos que implica su uso exclusivo para fines específicos con parámetros de control e intervención estatal a través de reglas y normas internacionales.

Por otro lado, menciona que este proyecto contribuye a resolver el problema de violencia e inseguridad relacionado con el narcotráfico que vive el país, y comenta que “el proyecto sí tiene en cuenta el contenido del actual Plan Nacional de Desarrollo, que reconoce que en materia de drogas la estrategia prohibicionista no sólo se basa en la violencia, que ha generado ya es insostenible, pero debido a sus pobres resultados en materia de salud pública, se cree que esta estrategia no ha conducido a una mayor violencia en la mayoría de los países en los que se ha aplicado, sino a un modelo que ha avanzado en el reconocimiento de los derechos y el control de esta planta por parte del Estado en su consumo”.